Con sendos discursos del señor Gobernador Horacio Serpa Uribe y del secretario del interior Luis Fernando Cote Peña -próximamente en tránsito a candidato- presentaron la campaña mediática que con el eslogan “Démosle vida a los derechos”, afirmaba el secretario del interior “Solo es pacífica una sociedad en la cual cada uno de sus miembros ha interiorizado el respeto por el otro y su sentimiento de solidaridad. Es decir, sólo se evitará una sociedad violenta si cada uno de sus miembros vive desde su interior los derechos humanos. La ausencia de tal condición humana genera violencia”, y el gobernador expuso la necesidad de la paz como requisito indispensable para la vigencia de los DDHH, la responsabilidad y derecho de todos y cada uno por conocer sus derechos, todo ello nos lleva a ser mas humanos.
A escasas 10 horas después, a las 7:30 p.m., En el club de comercio se realizaba un acto donde se condecoraba al gerente del acueducto metropolitano de Bucaramanga Germán Augusto Figueroa Galvis. en las afueras del recinto unos 30 trabajadores del acueducto afiliados al sindicato SINTRAEMSDES realizaron un mitin por considerar inapropiada la condecoración que se le estaba realizando pues el señor Figueroa es tachado y considerado como el peor gerente en la historia de la empresa, ante esta situación, la fuerza pública al mando del Coronel Vivas de la policía nacional, le dio un tratamiento de guerra a la situación, múltiples patrullas y camiones fueron desplazados al lugar que con sus sirenas prendidas causaron zozobra a quienes se encontraban en los alrededores ya que muchos creían que se trataba de un atentado terrorista.
Con la presencia de cerca de 50 uniformados procedieron estos agolpear a los trabajadores, en un claro abuso de la fuerza por parte de la policía, quienes pacíficamente se encontraban expresando su descontento por tal acto y que en ningún momento se encontraban obstruyendo la vía pública o alterando la paz y el orden público.
El Coronel Mario Aurelio Pedroza Sandoval comandante del departamento de policía Santander, salió del Club del Comercio en donde participaba del “homenaje” y agredió al trabajador Hermes Ospina Pérez tildándolo de guerrillero y preguntándole que donde tenía las papas bombas, siendo calmado por dos patrulleras de la policía nacional que lo llamaron a la cordura y el buen comportamiento.
Hermes se presento en el día de hoy a la procuraduría provincial a radicar la queja disciplinaria ante el mencionado oficial la cual no le fue recibida alegando que esta debía ser instaurada directamente en Bogotá. ¿Que podemos esperar de la institución con este comportamiento de su comandante?
Sería el momento de preguntarle a la institucionalidad, ¿Cuál es la paz y derechos humanos que mediáticamente dicen defender y promover? Acaso aquella del silencio de la unanimidad y de los sepulcros, donde no se pueden expresar pacifica y civilizadamente los desacuerdos, en donde no se puede protestar.
Le preocupa hondamente a la CCEEU la abismal separación que existe en la institucionalidad departamental entre el discurso que se dice defender y promover los ddhh y la realidad de las actuaciones policiales frente al derecho inalienable que tenemos a expresar nuestro desacuerdo con lo que en nuestro intimo fuero interno creemos no es justo.
Llamamos a las instancias de control a que desarrollen las investigaciones del caso y verifiquen la ocurrencia de los hechos aquí expuestos y de ser así, castiguen de manera ejemplar las conductas reprobables cometidas por servidores públicos, ya que los que más incentiva la violación de los derechos humanos es la impunidad de quienes los violan.
Bucaramanga, Septiembre 7 de 2010.
CCEEU Nodo Nororiental